
canoa y silencio
entre las sombras de las palmeras, lentas flores de loto abiertas hacia el sol
vuelan azules los kingfishers
como azules se suspenden las libelulas
y en silencio, verdes aromas de coco y cardamomo, bananas y café
serpientes deslizan cuerpos estilizados, levantan la cabeza saludando nuestro lento andar
por los canales, laberintos de vida, acecha la tranquilidad
patos confundidos dudan hacia que lado escapar, intentan hacia uno, hacia otro, regresan
la paz mas absoluta
el paso cansino de la canoa
y el silencio
y mas silencio
nuestro canoe man es experto en silencio, y hasta conoce silencios que no puede mostrar.
Es sordomudo.
sabe el silencio como nadie, aunque no lo sabe, y silencio es una palabra que no entiende
jueves, 20 de agosto de 2009
Otro mundo
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Etiquetas: A veces me pongo poetico, Crónicas de viaje
Omelette man al rescate!
hay algo especial en una persona que hace lo mismo durante cuarenta años.
todos los días de la vida, al menos estos últimos cuarenta abriles, the omelette man va a su puesto bajo la torre del reloj, en Jodhpur, y empieza a romper huevos y hacer omelettes. Al principio hacia varias otras cosas, pero un dia fue mencionado por Lonely Planet, que es quien da vida y la quita en el negocio turístico, y el rumbo de su vida estaba escrito: haría eso y solo eso por el resto de sus horas. El asegura que cocina mil huevos por día, y la constante afluencia de publico local y foráneo parece darle la razón. No hay nadie en esta amurallada ciudad que no sepa quien es o donde se encuentra the omelette man. Tiene una fiel clientela, y como todos los que cosechan el mas mínimo éxito en la india, lo rodean los imitadores, quee crecen como hongos tras la lluvia.
The omelette man, con su nombre de superhéroe, esta orgulloso y feliz.
Publicado por Ezequiel a las 0:50 1 personas opinaron sin que les pregunten
Etiquetas: Crónicas de viaje, India
The spice of life
En la India no es posible ser original mucho tiempo. No hay ninguna vergüenza en copiar a cara descubierta, y no es posible ser el único en ningún arte o industria por mas que fugaces instantes.
Por ejemplo, en una calle del mercado de Jodhpur, Mohanlal Verhomal puso un local de venta de especias envasadas al vacío, en paquetes de tamaño uniforme, con masalas (mezclas de especias) ya preparados y con la receta impresa, justo como lo quieren los turistas.
Y lo llamo MV spices, Y fue recomendada por Lonely Planet, bendito es Su nombre, y tuvo éxito. Desfilan por ahí los turistas con sus bolsillos rebosantes de dolares, y se los llevan llenos de azafrán. El cartel dice:
"The authentic MV spices, recommended by Lonely Planet".
Inconfundible, piensa uno.
O casi.
Porque el local de al lado, ni lerdo ni perezoso, afirma:
The authentic MM spices, recommended by guidebook.
y el siguiente: The original ML spices, recommended by the book.
y tambien tenemos: The real MC spices, recommended by travel guide.
y luego :The true MJM spices, recommended by big book.
y así, por 200 metros, una ininterrumpida linea de locales llamados con dos o tres iniciales (la primera de las cuales siempre es M) que venden productos que parecen ser exactamente los mismos, embalados de la misma forma, acompañados por las mismas recetas, por el mismo precio , (inicial, porque todo se negocia) y con exactamente los mismos discursos y procedimientos de venta.
Y esto mismo me lo copie de un blog muy lindo que vi por ahí...
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Etiquetas: Crónicas de viaje, India
Como una piedra en el zapato

Cuando su esposa Mumtaz Mahal murio, Sha Jahan, quinto gran Mughal, no encontraba consuelo. Después de dos años del duelo mas profundo, decidió dedicarle a la difunta el mas fabuloso monumento que hubiera visto la humanidad. El mas fantastico, hermoso, perfecto y simétrico posible, y lo ubicaría en la margen derecha del río Yamuna:
El Taj Mahal.
Como su amor y sus recursos no conocían limite, con este objetivo concibió y ejecuto un proyecto de fantasía: durante 22 años, 20.000 trabajadores ocuparon sus días y sus noches. Mil elefantes cargaron el exquisito mármol blanco 300 kilómetros desde Makrana, en Rajasthan. Las piedras preciosas y semipreciosas para el revestimiento interior vinieron aun de mas lejos: "Cornalina desde Bagdad, jasper rojo, ocre y amarillo de Punjab, el jade verde y el cristal, de la lejana china, el lapislazuli viajo de Ceilán y Afganistan, las turquesas de Tibet, la crisolita de Egipto y las amatistas de Persia, las agatas de Yemen, la malaquita de Rusia, abundantes diamantes del interior de india y la hermosa madreperla de las islas del océano Indico. Los mas afamados arquitectos de Turquía, Persia y Europa diseñaron y supervisaron los trabajos, logrando una obra de arte tan bella y perfecta que despreciaba todo lo conocido.
Visto a la distancia, su perfección y su simetría conmueven. Su blancura deslumbra y las únicas palabras que vienen a la mente son hermoso, majestuoso, increíble.
Los jardines que lo rodean son magníficos, y simétricos.
Los muros de piedra roja que lo cercan son imponentes, y simétricos.
Los cuatro minaretes que lo rodean son majestuosos, y simétricos.
Su deslumbrante contorno es perfecto y simétrico..
Al entrar, los muros del mausoleo están exquisitamente trabajados con incrustaciones de piedra de una complejidad inconcebible, pero siempre simétricos.
Los pisos se hallan decorados de una forma que conduce al centro, donde descansa la amada esposa del Maharaja, exacto eje de tan maravillosa creación, eje perfecto de su fantástico monumento, que es casi, casi perfecto.
El unico defectito es que cuando Sha Jahan murió, nadie se preocupo demasiado y pusieron su tumba ahi al ladito, pegada a la de su esposa, tapando el decorado del suelo y quebrando toda simetria.
Queda, disculpen si les digo, como patada en el culo.
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Etiquetas: Cosas que el resto del mundo adora, Crónicas de viaje, India
miércoles, 29 de julio de 2009
Milagro permanente
Los indios son profundamente religiosos. Se detienen ante cada imagen, se arrodillan, rezan, tocan, hacen ofrendas.
Uno creeria que tanta espiritualidad habría de reflejarse en un comportamiento honesto y desprendido frente a los bienes materiales. Sin embargo, lo asombroso es que su comportamiento en este sentido no parece reflejar la mas mínima noción del bien o del mal o de la existencia de un limite etico o de conciencia en la consecución de la ganancia privada, casi sin excepción.
En cambio, el único correlato practico de semejante devoción se nota en el transito.
los conductores de las calles de india, al menos de todas las ciudades y pueblos que he visitado hasta ahora, tienen por único método de prevencion la fe ciega en el acaecimiento de milagros permanentes.
Lo asombroso es que los milagros permanentes parecen acaecer, casi sin excepción.
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Etiquetas: Crónicas de viaje, De repente se me ocurre pensar que, India
Me olvide lo mas importante!
En la entrada que se refiere a la influencia británica en india, se me paso lo mas notorio:
cuando uno toma el metro, por los alto parlantes avisan: "mind the gap".
Cualquiera que haya estado en Londres sabe de lo que estoy hablando.
Además que lo digan en Londres, donde los estándares de seguridad y responsabilidad son muy altos, y lo peor que puede pasar es que alguien meta la pata y se tropiece en el hueco entre el subte y el anden, esa insistencia es exagerada pero consistente.
En Delhi, donde los estándares de seguridad son bajos o nulos, los autos se esquivan (o no, por algo están todos abollados) de milagro, la gente cruza corriendo (o como puede), circulan las enfermedades mas impensadas, se viaja colgado (o en los techos) de los buses, la insistencia en que mind the gap, como si lo peor que pudiera pasar es que alguien tropezara en el hueco entre el subte y el anden, es exagerada y poco consecuente.
Y cualquiera que haya estado en Delhi sabe de lo que estoy hablando.
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Etiquetas: Crónicas de viaje, De repente se me ocurre pensar que, India
A mi me gusta la gasolina
Ni en los mas hermosos sueños de los adictos al monóxido de carbono caben ciudades como estas.
Por suerte, la contaminación sonora no se queda atrás, de modo que puedan disfrutar tanto los sordos como los carentes de olfato.
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Etiquetas: De repente se me ocurre pensar que, India
Quien necesita San Fermines?
supongo que de todos los peligros que acechan en la India, ser atacado por un toro no es el peor de todos.
y supongo que una vez que el cuerno del toro atravesó mi remera, que no haya continuado atravesándome a mi es realmente buena suerte!
Unos bellos moretones es definitivamente un precio muy accesible por semejante anécdota.
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Etiquetas: Cosas que me pasan de verdad verdadera, Crónicas de viaje, India
miércoles, 8 de julio de 2009
Surrealismo en vivo
Si les dijera que vi elefantes rosas volando, me lo creerian? No, verdad?
Y si en cambio les dijera que vi elefantes caminando por la autopista, me lo creerian?
Olvidense de Dali y del LSD y vengan a India.
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Etiquetas: Cosas que me pasan de verdad verdadera, Crónicas de viaje
martes, 30 de junio de 2009
Alquile una bicicleta y salí a andar, di unas vueltas al lago, siendo saludado a cada instante, helloo, how are you, come here, take me photo, etc. Al regreso, andando por el pueblo, el asedio es constante y llega a volverse insoportable, por mas buena onda que uno le ponga, a ellos en su simpatía cualquier medio para detener tu marcha y así entablar conversación les parece aceptable, sea seguirte, llamar, gritar, tocar bocina, obstruir el paso de la bici, rodearte. Así que en busca de unos minutos de relax volví al hotel y me senté en la terraza a comer unos mangos que había comprado en el mercado, en compañía de unos pocos monos que por fortuna no hacen tantas preguntas. Los pele, los comí y me quede sentado un rato mirando al palacio que esta justo enfrente (hay que admitir que desde cualquier punto de la ciudad el palacio debe estar justo enfrente, ya que esta en la montaña). Cuando me levantaba para irme, junte las cascaras de mango mientras me preguntaba que hacer con ellas, dado que en la habitación no hay cesto, y la verdad es que no hay cestos casi en ninguna parte. Oh-oh, se aproxima demasiado un mono, espero que no me birle la computadora. Decía, mientras juntaba las cascaras, apareció una niña, la hija/nieta de los que atienden el hotel (es toda una familia). Cuando vio que juntaba los restos, se acerco y me dijo "no problem", dando a entender que ella se haría cargo, y tendió la mano para que se las alcanzara. No me gusta demasiado ser atendido, pero como no sabia que hacer con aquellas cosas, se las di entendiendo que sabría el procedimiento de uso. Y vaya si lo sabia: Se acerco al borde de la terraza y sin mayor ceremonia las arrojo a la calle.
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Etiquetas: Crónicas de viaje, India